domingo, 5 de octubre de 2014

Mis malos hábitos

Primero, ¿qué es un hábito? Un hábito es algo que repetimos constantemente y por ello se vuelve parte de nuestra vida diaria. Ya no necesitamos tanto esfuerzo al hacer esa actividad, no necesitamos "planear" la actividad, la realizamos en automático.

Se dice que para formar un hábito se necesita hacerlo 21 veces: si queremos cumplir una dieta, basta con seguir el régimen por 21 días y después de eso se vuelve un hábito, lo que convierte a la dieta parte de nuestra vida y al día 22 ya estaremos "acostumbrados" a la dieta.

Suena fácil pero no lo es. Pero, ¿qué pasa si al día 18 me invitan a cenar o en mi casa hay una fiesta con un montón de comida? Si  desistimos, no lograremos el hábito y tendremos que volver a empezar.

Detrás de los hábitos existen una serie de conductas que tenemos que cambiar y para cambiar esas conductas debemos tener una actitud dispuesta al cambio:

 Algunos hábitos negativos:
  • Quedarse acostado hasta tarde en la cama.
  • Alcoholizarse
  • Fumar
  • Comer en exceso
  • Tener mentalidad de víctima
  • Ser negativo la mayor parte del tiempo
  • Querer vencer siempre, haciendo sentir a los demas como perdedores
  • Ser muy crítico
  • Llegar siempre tarde
  • Enojarse antes de encontrar solución a las cosas
  • Hacer las cosas a ultima hora
  • Difamar
  • Mentir
  • Atesorar cosas que nunca se ocuparán
  • Envidia
  • Flojear
  • Tener Resentimiento
  • Salir tarde del trabajo
Como ven, los malos hábitos nos persiguen en todo momento. Y quiero aclarar algo, no es que esté "mal" quedarse acostado hasta tarde en la cama si todos los días nos levantamos temprano y una vez al mes o cada quince días nos disponemos a darnos este "gustito" pero sí se puede volver un hábito negativo.

¿Cuáles son mis malos hábitos? Reconozco que tengo más de esa lista de los que quisiera; por ejemplo, estos últimos días he comido más de lo habitual lo que me ha costado varia ropa que se reúsa a entrar en este cuerpo, siempre me han catalogado como la que "siempre llega tarde" lo que no me hace sentir orgullosa. Los fines de semana me dedico a no hacer nada por lo que no soy productiva en mi casa (la flojera me ataca cada que me toca descansar). Y mi peor hábito: salir tarde del trabajo, es el peor porque no me permite hacer nada después de la jornada laboral y es la consecuencia de no priorizar en el trabajo y no administrar mi tiempo.

Ya he intentado varias veces cambiar mis hábitos negativos y he desistido en el intento. Mi meta para los próximo meses es ir eliminando uno a uno hasta convertirlos en hábitos positivos.

Algunos ejemplos de hábitos positivos que sería bueno adquirir:
  • Levantarse temprano
  • Comer saludable
  • Salir a tiempo del trabajo
  • Leer
  • Hacer ejercicio
  • Ahorrar
Como ven, los hábitos son la base de todas las metas que nos podamos plantear, de ahí su importancia. Y tú, ¿qué hábitos te gustaría cambiar o adquirir? ¿Cómo podríamos hacer para cambiar los malos hábitos? ¿Qué necesitamos para adquirir los buenos hábitos?





domingo, 28 de septiembre de 2014

El dolor más grande hasta hoy se llama "endodoncia".

De acuerdo a la página de Colgate (sin hacerle promoción, es la mejor explicación que leí): "Es el tratamiento que consiste en la extracción de la pulpa del diente, un tejido pequeño en forma de hebra que se encuentra en el centro del conducto del diente. Una vez que la pulpa muerta se enferma o es dañada, se extrae; el espacio que queda se limpia, se vuelve a dar forma y se rellena. Este procedimiento sella el conducto radicular. Años atrás, los dientes con pulpas dañadas o enfermas se extraían. En la actualidad, el tratamiento de conducto salva dientes que de otro modo se hubieran perdido." 

¿Qué es la endodoncia para mi? Primero, les diré que es el peor dolor que he sentido (y no es que haya experimentado mucho), mi lógica es sencilla: si el dolor no deja dormir... es insoportable. ¿O no?

Todo comenzó con mi adicción a masticar hielos (suena raro, lo sé) combinada con la caries en las muelas. Un día, mientras tomaba café sentí que masticaba uno de mis dientes: se me quebró una muela. Tuvieron que pasar tres años, tres dentistas, una curación y el ahorro que me dan en el trabajo para que por fin decidiera hacérme la endodoncia.

El día esperado, iba tan valiente (y tan ingenua) ya que no esperaba nada fuera de este mundo. Después de ver la aguja y sentir cómo ésta entraba en mi encía, recordé todas aquellas películas donde los protagonistas padecían "dentrofobia" (miedo a ir al dentista) y allí también lo padecí, pero no sólo yo estaba sufriendo, también el dentista ya que era viernes por la noche y él estaba allí tratándo de ayudarme con mi muela mientras todos los dentistas del mundo descansaban en sus hogares (estas benditas jornadas laborales). Sólo un comentario directo me hizo: "Me estoy tardando más de lo esperado porque, como dejaste pasar tres años, esto comenzó a calcificarse". Cachetada con guante blanco.

Después de la anestesia no sientes nada pero en cuanto ella se va, se siente un dolor desde el mentón a la cabeza. Repito, no deja dormir.

Y así mientras sufría-agonizaba mi hermano me mostró el video de un comediante regiomontano llamado Franco Escamilla. Esto alivió un poco mi dolor. Entonces decidí ver a Franco y sufrir menos. 

Hay un video de una de sus presentaciones, que comienza cuando el se sube al escenario, toma un poco de agua y dice: "Hoy voy a brindar con agua porque estoy tomando medicamento.  Ayer me hicieron una endodoncia, quienes no sepan qué es una endodoncia sólo quiero decirles que duele de su puta madre y si hay algún dentista por aquí quiero darles un chinga tu madre de corazón". Sobra decir que ese fue el momento en que lo amé.


viernes, 2 de octubre de 2009

Lo idealizamos... luego lo sacrificamos


Rima L

Lo que el salvaje que con torpe mano
hace de un tronco a su capricho un dios,
y luego ante su obra se arrodilla,
eso hicimos tú y yo.

Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridícula invención,
y hecho el ídolo ya, sacrificamos
en su altar nuestro amor.

Gustavo Adolfo Becker